Hoy he estado de descanso familiar... y no se aún si podré levantar el culo del sofá para ir a mi casa... no las tengo todas conmigo.
Estos dos días he salido con Soraya y ha sido divertido y en cierta manera, positivo, por que ha supuesto un poco de novedad... y eso que es lo de siempre, en la ciudad de siempre... pero bueno.
El jueves nos reimos un montón juntas, ella contándome sus experiencias en el Erasmus en Éxeter y de su Orgasmus en Inglaterra (eres mi maestra y lo sabes) y yo contándole las cosas penosas del día a día... entre jarras gigantes de kalimotxo, camareros que nos ponen tapas de triskis, camareros que pierden botellas de Brugal, que nos pinchan las canciones que queremos, que nos invitan a chupitos y que aspiran a meterle de todo menos miedo a la pobre Soraya.
Pasamos un buen rato rajando en inglés (hacía lo que podía... qué coraje... qué corte... qué todo... pero si quiero viajar tengo que mejorar estos hablares de Fernando Alonso que me gasto)
Nos encontramos con el Bultex y dos chicas que conocía de vista (que esto es Burgos, es muy dificil que determinada gente no te suene al menos de vista) y nos fuimos con ellos al Ópalo donde estaban de fiesta los compañeros de curro del Bultex, más borrachos que los piojos, por cierto.
Y nada... la música una ponzoña impresionante, pero el ambiente molaba, era de muchas risas y buen rollo y mucho baile... aunque no quisieras. Había un chaval muy jovencito (y muy muy muy guapo con sus piercings en el labio y la nariz... ya podría llamarme dentro de 10 años... ains) que era el alma de la fiesta, venía y te ofrecía tabaco, cerveza, te cogía de la mano y te hacía bailar... Angelico... menuda mañana resacosa habrá pasado... más el disgusto aquel que no merece la pena contar...
Ayer salí con Ana, fuimos al festival de folclore a ver a los grupos de Nueva Zelanda y Armenia, que me gustaron ambos un montonazo... sobre todo los pobre neozelandeses, que con el frío que hacía, estaban con sus falditas y sus taparrabos y sus pechos al aire... y yo en las gradas con el abrigo y un pañuelo al cuello... Por si alguien piensa que exagero... que pinche aquí. Flipante... 11 grados... qué frio.
Estuvimos hablando de nuestras cosejas y viendo las actuaciones hasta que terminó y pasamos a recoger a Soraya que estaba currando allí, y de paso le dimos una chaqueta de punto y un pañuelete que le llevamos para que se abrigara un poco. La pobre mujer estaba helada de frio, y con sandalias, por que no había pasado por casa para cambiarse de ropa por la tarde (ya sabes, entras a las 10 de la noche a currar, sales antes a tomar unas cañas, y por pereza confías en que el tiempo no te la juegue... pero ya sabemos que en Burgos eso no funciona.
Tuvimos que irnos a tomar un café al Barbol, casi por necesidad biológica. Un café calentito calentito... café Tacilla... pero qué bien nos sentó... por Dior...
Luego fuimos a tomar kalimotxo al Muro, donde nos empleamos rápido rápido en beber los katxis mientras le contábamos a Soraya batallitas de nuestros años de teenagers... (¡Abuelas!) de ahí bajamos al Contramuslo donde también le imprimimos ritmo a una jarra enorme de kalimotxo... y la inspiración llegó a mí para revelarme las dos obras que me harán famosa y multimillonaria. "Keep the Faith" El Musical, y "Living on a Prayer" La Revista, con Lina Morgan, Concha Velasco y Norma Duval como un grupo de monjas que salva su congregación del nuevo diezmo obrero aspañol gracias a las canciones de Bon Jovi. Andrés Pajares en el papel de John Bon Jovi, Esteso en el de Richie Sambora, el gangoso que hacía de mayordomo en Ana y los 7 como batería y el resto del plantel no lo tengo decidido todavía. Eso sí, habrá coristas en tetas con abanicos de plumas. Que si no ni es una Revista ni ostias. (Esto tiene futuro... es un filón... un filón...)
Nos cagamos como 20 veces en Marta Sanchez y el rubio zampatrancas baboso que presenta un programa en 4 y del que no recuerdo el nombre, por fortuna, y su puta melaza de verano... "Colgando en tus manos"... "Colgado de tus pelotas" cabrón... mira que me irrita... más que la Conchita. Entre eso y lo de Luis Fonsi... qué verano me espera, cojones ya.
En el Totem pusieron de nuevo el videoclip de Amon Amarth del otro día. Aing omá que rico... si, muy rico, pero aquí no hay.
Nada, que estuvimos bebiendo más y se nos pegaron dos piltrafillas raras raras, pero es que uno de ellos me dió 15 minutos de conversación inteligente, y no supe mandarle al guano a la primera de cambio. Menos mal que nos encontramos con el Bultex again, y acabamos de fiesta Kebab... hablando de mucho y de nada, de cotilleos y de planes de futuro...
Un apunte exclusivo para mi amiga Beatriz: ¡¡Atiende que pechazo, que piercing en los pezones, que brazacos, que manazas y qué gayumbos!! Lamentablemente iba un poco perjudicada como para poder hacerme una idea del volumen tras los gayumbos....
Y nada, he llegado a casa a las 7 de la mañana... si señor... batiendo records...





